Miré a mi alrededor y me dí cuenta de que muchos de aquellos soldados no habían superado aun las 20 primaveras así pues me dispuse ha hablar:
-Se que estáis aquí por obligación así que si alguien quiere irse lo entendere,hoy hay noche cerrada ideal para que aquellos hombres que deseen escapar lo hagan no os opondremos resistencia.
Entonces de fondo se oyó una voz que dijo:
-Somos hombres de palabra y no nos iremos ninguno,pues aunque quisiéramos el problema que a ti te incumbe a nosotros también.
Sonreí y me acerque a los soldados romanos que capturamos en el campamento y dije en voz baja:
-Vosotros estáis aquí obligados,pero si queréis también podéis partir.
Acto seguido se miraron unos a otros y un sagitarii se adelantó y dijo:
-No nos vamos a ir,somos soldados y no nos retiraremos,ademas en la legión nos pagaban poco y tu nos salvastes la vida así que estaremos eternamente agradecidos,sólo pedimos una cosa;que cuando reúnas un ejercito considerable y ataques Roma,no mates a mujeres y niños pues ellos no saben ni quieren pelear.
Me acerqué a él y le dije:
-Nose que habrás visto en las guerras con Roma pero nosotros luchamos por una buena causa jamás mataríamos a un inocente y menos si no va armado.
El sagitarii asintió con la cabeza y se retiró.
Di media vuelta y divise a lo que cada vez parecía mas un ejército,me subí a mi caballo y dije:
-Soldados,ya seáis Britanos como Ridjarg o Arminio,Teutones como Leukon,Pictos como Angus o Romanos como los sagitarii y el puñado de legionarios que se unieron a nosotros,todos tenemos un mismo objetivo y ese objetivo es devolver a Roma la gloria que se merece y cesar esos abusos que comete contra pueblos vecinos.
Al terminar Ridjarg me miró y me dijo lo mismo que yo grité en nuestra primera batalla contra la legión romana cerca de la piedra roja:-FUERZA Y HONOR,-
Inmediatamente al unísono todos gritaron:
-Fuerza y honor,Fuerza y honor,Fuerza y honor.
Sonrei y grite:
-Puede que no seamos el ejército mejor disciplinado,ni el de mayor tropas;pero tengo una corazonada de que ganaremos esta guerra pues lo hacemos por el bien y ya creáis en los dioses o no,como es mi caso,tengo una extraña sensación como si ellos me guiaran a cada paso que doy.
Ridjarg montó su montura y se acercó a mí:
-JaJaJa joven muchacho parece que los dioses romanos no te acababan de convencer pero fue conocer a los nórdicos y ahora si te guían,JaJaJa.
Reí:-Ja sabes muy bien a lo que me refiero
Ridjarg me miró y dijo:-JaJaJa,si es solo que me gusta que no estés siempre enfadado con el mundo
Sonreí de nuevo y nos pusimos en marcha;
Caminamos bastante,los caballos estaban cansados,todos nosotros lo estabamos,cada vez que nos adentrábamos en aquel maldito bosque la oscuridad consumía a la luz.
De repente un alo de luz cayo del cielo y incendió un árbol cercano,Ridjarg se me acercó y me dijo:
-Es un relámpago,pero es raro verlo por esta época,y por esta zona
Acto seguido nos dirigimos cerca del árbol incendiado y divisamos que lo había partido en dos y en su corteza que estaba en el suelo había clavada una espada con un soldado muerto al lado manco,el soldado era un simple esqueleto con un casco en forma oval,símbolo de que era vikingo;me acerque a él y divise que en la mano esquelética contenía una nota,y la abrí;estaba escrita en anglosajón así pues se lo dí a Ridjarg y me miró con una sonrisa en la cara y leyó:
-Yo aquel que combatí contra Erick el temible,y pude salir vivo hago entrega de este arma a un hombre de corazón puro,la espada que rivalizo contra las armas de los cuatro inmortales,la espada forjada en las profundidades del Etna,la espada que fue encontrada por un mortal que le pudo la codicia y maldijo esta espada pues con ella mato al amor de su vida y a sus 3 retoños,esta espada que no conoce limite alguno de potencial pues posee la runa de la flecha,que simboliza al dios Tyr y su fuerza aquí en este árbol la clavo pues mi vida se escapa por la misma mano que Tyr poseía,que aquel que coja esta espada la empuñe mejor que yo y haga por siempre el bien y no se deje consumir.
Ridjarg ya no sonreía me miro y dijo:
-Muchacho creo que la espada te quiere eres la profecía.
Le miré enfadado y dije:
-¿Algún insensato quiere la espada que mató a un héroe y a su familia?
Nadie contestó,asi pues me aleje de aquel árbol en llamas y aquel soldado manco y acto seguido todos me siguieron y no rechistaron.
Ridjarg se me acercó y dijo:
-Lamento lo de antes pensé que estarías preparado para manejarla,yo mismo ví como antes llevaban esa espada otros grandes héroes que se volvieron locos por su poder;uno de ellos era Erick el temible,pero ese poder no le bastó y quiso más así que mandó hacer una espada similar a esa y la tiró al agua invocando a los dioses;y se lo concedieron,pero se lo concedió el dios de la magia Loki,le dio más poder,más agilidad,más fuerza;pero también le hizo su “”siervo””,aunque no te lo creas Erick es mi tío.
Le mire asustado y prosigió,mató a su familia con tal de no tener lazos sentimentales,y así poseer más fuerza;y ahora más que nunca ya se que tu eres la profecía pues esta por fin ya te la puedo contar entera decía que:Aquel que venga de fuera de estas tierras,que venga del mismísimo fin del mundo,conocerá al amor de su vida,se hará amigo de su padre lucharan codo con codo escudo con escudo,verá la espada maldita y la rechazará y por ello los dioses le concederán el don,aquel que cumpla estos requisitos deberá ser noble de corazón,tener compasión ante el rival,y tener un carisma como para unir a sus propios enemigos a sus filas;muchacho,como ves la profecía te describe perfectamente.
-Pero ¿Cómo sabías desde el principio que seria yo?
-Muchacho el primer día que luchamos en vez de matarme para ganar fama tiraste tu gladius y luchaste cuerpo a cuerpo conmigo un enemigo mayor,me salvaste de las garras de la muerte y me ayudaste siempre sin saber nada.
-Bueno y…¿Ahora qué?
-JaJaJa tan insolente como siempre,pues los sacerdotes se sacrificaran los 20 para darte un poder sobrenatural
-Pero no quiero que mueran por mi culpa.
-Muchacho ellos llevan muertos mucho tiempo.
-Esta bien si no hay más remedio.
Salimos a un claro del bosque y allí los sacerdote se pusieron en circulo cada uno con una daga en la mano y un cuenco en la otra con el simbolo de siempre ;esperaron a que la luna estuviera en lo más alto y pusieron un caldero en medio y me metieron dentro desnudo,cuando la luna me reflejaba la cara,se hicieron un corte en la mano y echaron la sangre que brotaba a gorgotones en el cuenco pequeño,y después de que estubieran llenos en el cuenco grande donde estaba yo y así lo repitieron unas 3 veces;al poco tiempo todos cayeron al suelo a la vez agotados pero su piel adquiría un tono blanquecino no se si era por el reflejo de la luna o simplemente que estaban pálidos porque habían muerto,acto seguido debido al horrendo olor me desmayé.
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