Salimos en busca de alimento,aquel refugio con la piedra rojiza había resultado pequeño para tanto ejercito así pues teníamos que encontrar otro dado que la gente no iba a aguantar mucho mas durmiendo a la intemperie,así pues pedimos ideas y el jóven chico que se salió de la formación el primer día que les conocí dió una idea bastante convincente,aquella aldea donde compramos armamento Ridjarg y yo podia hospedarnos por algún tiempo;así pues nos pusimos en camino,aquel chico me empezaba a sorprender por su semejanza conmigo así que le pregunte a Ridjarg que quien era a lo que el me contestó:-Ese chico como tu le llamas era hijo de un Higlander al que mataron los romanos en su presencia cuando el sólo tenía 7 años;desde ese día juró que vengaría la muerte de su padre y por ello se cogió sus espadas y su escudo circular y se fue a los fiordos noruegos a entrenar pues no le quedaba nada que le atara a esa tierra puesto que su aldea había sido arrasada;allí en los fiordos entrenó duro y conoció a una cría de lobo que estaba mal herida la crió,y cuando se curo la cría de lobo no se separaba de el asi que se unió a su viaje;años mas tarde me conoció a mi y bueno se unió a mi y mi historia ya la sabes Je,Je,Je,solo que el corrió mejor suerte y no fue atrapado cuando nos atacaron.
Llegamos a la aldea y nos hospedamos,días mas tarde nos enteramos que iban a matar asaetada a la hija de Ridjarg y la actitud de él cambió por completo,en cuanto se enteró cogió su caballo y se dirigió al campamento cerca de la ciudad de Roma acto seguido cogí el mío e intente detenerle haciéndole entrar en razón pero no hubo manera,sacó su martillo y empezó a golpear a los romanos que guardaban la puerta,los vigias de arriba le clavaron un par de flechas en el pecho pero eso no le detuvo,me acerque a el y cogimos un tronco de madera he hicimos de ariete,ya dentro nos esperaban unos 500 soldados;reitere en que era una locura pero no me hizo caso entró a lomos de su caballo y nada mas entrar le arrojaron un pilum que lo tiró del caballo de golpe dejándole inconsciente,no podía hacer nada así que me retiré y volví a la aldea;corrí a galope por todo el bosque no tenía tiempo que perder,al fin llegué y entre los soldados que ya tenia y los habitantes que optaron a luchar sacamos un ejército de unos 50 hombres así que ordené que se separaran en dos grupos y en uno puse al mando a aquel jóven que había cogido mi cariño el jóven que rompió la formación para pensar por si mismo aquel jóven que supo superar las adversidades de los dioses aquel jóven era Arminio,así pues le puse al mando y el honestamente me dijo:-Señor no creo que yo deba dirigir un ejercito entero creo que hay guerreros mas disciplinados y mas veteranos que podrían hacerlo mejor.
A lo que le contesté:-Yo no quiero un guerrero disciplinado quiero un guerrero que piense y hasta que les conozca a todos tú eres mi nuevo general muchacho.
Así que vamos separaros en dos los hechiceros esos conmigo necesitaremos algo mas que lucha para entrar allí.
Cayó la noche y como habíamos acordado cada uno atacó una puerta para separar a las tropas,nuestro objetivo era sencillo entrar coger a Ridjarg y su hija y salir,rompimos las puertas 20 de mis hombres de momento eran inservibles pues eran los hechiceros así que con mis 10 valientes me adentré en el campamento,pero para mi sorpresa por esa zona no había nadie ni centinelas ni vigías ni nadie haciendo guardia que extraño,miré atrás y ví a los hechiceros como lanzando un conjuro y creo que comprendí lo que hicieron;llegamos a la vía principalis al lado de la tienda del Duplicarius allí estaban ambos atados a un palo como animales,Ridjarg al vernos sonrió,les soltamos y nos dirigimos a la otra puerta a ayudar;pero en la otra puerta el panorama era mucho peor había montones de heridos y un puñado de muertos y no eran todos precisamente romanos Ridjarg al verlo salió fuera de si, me cogió por el brazo y me dijo:-Es Hora de demostrar que eres una profecía.
Y saltó sobre los romanos que estaban de espaldas acto seguido por su impulso caí yo; empezamos a luchar y rodeamos a los romanos;no murieron sin luchar pero poco pudieron hacer frente a la ira de nuestras espadas y además con la ayuda de los hechiceros,aun no sabemos muy bien que hicieron pero algo hicieron pues los soldados se quedaron quietos durante un buen rato y algunos cayeron al suelo muertos sin tan siquiera tocarlos;habíamos solucionado dos problemas,el de Ridjarg y su hija y el del espacio ahora teniamos todo un campamento romano para nosotros.
50 hombres contra 500 y ganan.... interesante xD
ResponderEliminarestá muy bien el libro tío, le das su toque emocionante y todo xDD
lo seguiré leyendo ;-)