jueves, 30 de junio de 2011

Capítulo Sexto:Leukon El Arquero

Despertamos una mañana por unos extraños ruidos que procedían del exterior era un Onagro que estaba lanzando piedras contra ahora nuestro campamento romano,no había mucho tiempo esa monstruosa máquina haría añicos nuestra muralla de madera en segundos si no la destrozábamos;no había tiempo para escapar ni preparar gran cosa así que,mandé llamar a todos los arqueros,que junto con los soldados que prefirieron unirse a nosotros que morir irremediablemente teníamos unos 100 arqueros;así pues los Sagittarii romanos se colocaron en posición de ataque y nuestros pocos arqueros eran los que distribuían las flechas,pero no eran flechas cualesquiera si no que antes de darlas había que humedecerlas en aceite para su posterior prendida,no tardaron mucho en lanzarlas y destruir aquella máquina pero sabíamos que ahora corríamos peligro,no tardarían mucho en construir otra maquina y si entraban todas aquellas tropas que esperaban a lo lejos en el campamento seríamos historia;así pues decidí que era momento de abandonar el campamento pero a ¿Dónde iríamos?,Arminio dió la solución,si llegábamos hasta frontera Gala podríamos unirnos a las rebeliones galas y hacer frente desde allí;no había mas que hablar, cogimos lo que pudimos:animales,armas,comida…y salimos por la puerta contraria a la asediada;mientras iban saliendo una tropa vió como nos escapábamos e inmediatamente dió la voz de alerta;en pocos segundos vimos como el campamento que nos había refugiado durante algunas semanas volvía a ondear el estandarte romano,nos dirigimos hacia el oeste;al cabo de tres días de viaje por bosques inmensos y algunas montañas divisamos a lo lejos una aldea;por su aspecto no parecía ser romana y mucho menos gala,nos acercamos a hospedarnos pues nuestras reservas de víveres escaseaban dado que el ejército había aumentado a unos 300 efectivos más unos 20 hechiceros,al llegar a la aldea para nuestra sorpresa allí habitaba un pariente de Ridjarg un arquero Teutón,su aspecto no era mucho mas amigable que el de Ridjarg cuando le conocí;tenía la misma ropa que el individuo encapuchado que entró cuando Ridjarg estuvo herido,enseguida él me reconoció y me dijo:-enhorabuena muchacho salvaste a mi “hermano”.
-Pero…¿es tu hermano? Si tus rasgos físicos son típicos de un teutón y él es britano.
-JaJaJa veo que no le has contado nada al pobre chico e Ridjarg;en realidad no somos hermanos pero nuestros padres lucharon juntos y bueno se hicieron amigos,muy amigos y por unos años vivimos en la misma aldea,y como siempre andábamos juntos la gente se creía que éramos hermanos,pero bueno ¿que os trae por aquí?
-Pues íbamos a refugiarnos en la Galia y luchar en sus revueltas contra Roma.
-Pero…¿Cómo vais a luchar contra Roma si traéis romanos?
-Tranquilo,perdona ¿Cómo has dicho que te llamabas?
-JaJaJa no te lo he dicho pero mi nombre es Leukon.
-Pues bien Leukon,los romanos son desertores que han aceptado luchar a nuestro lado.
-JaJaJa eso me gusta desertores que conocen sus tácticas a nuestro favor,bueno ha sido un viaje largo querréis comer algo ¿me equivoco?
-En absoluto,pero espera un momento,¿Porque esa capucha con ese símbolo que es el mismo que el que lleva Ridjarg tatuado en el pecho?
-JaJaJa ¿eso tampoco te lo ha contado?bueno vamos a comer y otro día te lo cuento.

Organizaron un banquete en la plaza del pueblo,sacrificaron jabalís en nuestro honor,la verdad comimos sin importar el mañana;pero en una retirada a hablar Ridjarg y Leukon;Leukon se puso eufórico de alegría vino y me empezó a abrazar,yo no entendía mucho hasta que oí de nuevo esa maldita palabra profecía,Leukon me sentó junto a un pequeño monolito y sacó un viejo trozo de metal con la forma que llevaban tatuada                     

                                                         

domingo, 19 de junio de 2011

Capitulo Quinto:Amor vincit Omnia


Salimos en busca de alimento,aquel refugio con la piedra rojiza había resultado pequeño para tanto ejercito así pues teníamos que encontrar otro dado que la gente no iba a aguantar mucho mas durmiendo a la intemperie,así pues pedimos ideas y el jóven chico que se salió de la formación el primer día que les conocí dió una idea bastante convincente,aquella aldea donde compramos armamento Ridjarg y yo podia hospedarnos por algún tiempo;así pues nos pusimos en camino,aquel chico me empezaba a sorprender por su semejanza conmigo así que le pregunte a Ridjarg que quien era a lo que el me contestó:-Ese chico como tu le llamas era hijo de un Higlander al que mataron los romanos en su presencia cuando el sólo tenía 7 años;desde ese día juró que vengaría la muerte de su padre y por ello se cogió sus espadas y su escudo circular y se fue a los fiordos noruegos a entrenar pues no le quedaba nada que le atara a esa tierra puesto que su aldea había sido arrasada;allí en los fiordos entrenó duro y conoció a una cría de lobo que estaba mal herida la crió,y cuando se curo la cría de lobo no se separaba de el asi que se unió a su viaje;años mas tarde me conoció a mi y bueno se unió a mi y mi historia ya la sabes Je,Je,Je,solo que el corrió mejor suerte y no fue atrapado cuando nos atacaron.
Llegamos a la aldea y nos hospedamos,días mas tarde nos enteramos que iban a matar asaetada a la hija de Ridjarg y la actitud de él cambió por completo,en cuanto se enteró cogió su caballo y se dirigió al campamento cerca de la ciudad de Roma acto seguido cogí el mío e intente detenerle haciéndole entrar en razón pero no hubo manera,sacó su martillo y empezó a golpear a los romanos que guardaban la puerta,los vigias de arriba le clavaron un par de flechas en el pecho pero eso no le detuvo,me acerque a el y cogimos un tronco de madera he hicimos de ariete,ya dentro nos esperaban unos 500 soldados;reitere en que era una locura pero no me hizo caso entró a lomos de su caballo y nada mas entrar le arrojaron un pilum que lo tiró del caballo de golpe dejándole inconsciente,no podía hacer nada así que me retiré y volví a la aldea;corrí a galope por todo el bosque no tenía tiempo que perder,al fin llegué y entre los soldados que ya tenia y los habitantes que optaron a luchar sacamos un ejército de unos 50 hombres así que ordené que se separaran en dos grupos y en uno puse al mando a aquel jóven que había cogido mi cariño el jóven que rompió la formación para pensar por si mismo aquel jóven que supo superar las adversidades de los dioses aquel jóven era Arminio,así pues le puse al mando y el honestamente me dijo:-Señor no creo que yo deba dirigir un ejercito entero creo que hay guerreros mas disciplinados y mas veteranos que podrían hacerlo mejor.
A lo que le contesté:-Yo no quiero un guerrero disciplinado quiero un guerrero que piense y hasta que les conozca a todos tú eres mi nuevo general muchacho.
Así que vamos separaros en dos los hechiceros esos conmigo necesitaremos algo mas que lucha para entrar allí.
Cayó la noche y como habíamos acordado cada uno atacó una puerta para separar a las tropas,nuestro objetivo era sencillo entrar coger a Ridjarg y su hija y salir,rompimos las puertas 20 de mis hombres de momento eran inservibles pues eran los hechiceros así que con mis 10 valientes me adentré en el campamento,pero para mi sorpresa por esa zona no había nadie ni centinelas ni vigías ni nadie haciendo guardia que extraño,miré atrás y ví a los hechiceros como lanzando un conjuro y creo que comprendí lo que hicieron;llegamos a la vía principalis al lado de la tienda del Duplicarius allí estaban ambos atados a un palo como animales,Ridjarg al vernos sonrió,les soltamos y nos dirigimos a la otra puerta a ayudar;pero en la otra puerta el panorama era mucho peor había montones de heridos y un puñado de muertos y no eran todos precisamente romanos Ridjarg al verlo salió fuera de si, me cogió por el brazo y me dijo:-Es Hora de demostrar que eres una profecía.
Y saltó sobre los romanos que estaban de espaldas acto seguido por su impulso caí yo; empezamos a luchar y rodeamos a los romanos;no murieron sin luchar pero poco pudieron hacer frente a la ira de nuestras espadas y además con la ayuda de los hechiceros,aun no sabemos muy bien que hicieron pero algo hicieron pues los soldados se quedaron quietos durante un buen rato y algunos cayeron al suelo muertos sin tan siquiera tocarlos;habíamos solucionado dos problemas,el de Ridjarg y su hija y el del espacio ahora teniamos todo un campamento romano para nosotros.

domingo, 5 de junio de 2011

Capitulo Cuarto:Acción/Reacción


Miramos por todos lados,en ningún sitio quedaba nada,sólo quedaba el rastro de destrucción de las legiones romanas,Ridjarg se aproximó a mí y me dijo:-Muchacho nadie cree que tu tubieras la culpa por alejarnos de aquí así que mantén la cabeza fría y que esto no te afecte.
Pero ¿cómo? Su hija no aparece y el esta la mar de tranquilo dándome consejos,
-Ridjarg dime una cosa-
-Dime-
-¿Cómo consigues estar así de tranquilo ha muerto gente y el cuerpo de tu hija no aparece,ademas si era tan fácil escapar del “”campamento”” de adiestramiento para gladiadores por qué no lo hiciste antes?
-Ja,Ja,Ja,eres joven y necio amiguito,allí tenia comida techo y entrenamiento gratis,ademas necesitaba encontrar una profecía que ya he encontrado-
Sonreí y asentí con la cabeza,¿pero…y lo de la gente?
-Ja,Ja,Ja muchacho estamos en Roma,aquí no somos bien recibidos los britanos,ademas tomaremos venganza muy pronto-
-Esta bien pero para ello necesitaremos un ejército ¿no?
-Ja,Ja,Ja ¿sabes la cantidad de britanos y gladiadores amigos míos que hay por Roma?todos ellos con ganas de echarle la mano encima a ese sucio emperador.
Sonreí-vale esta bien llévame pues a una tienda de armas necesitaré equipamiento para ser un soldado que luche a tu lado.
-Joven amigo te vuelves a equivocar no luchas tu a mi lado si no yo al tuyo;la tienda de armas sí de acuerdo,Soldados rompan filas Anthos y yo vamos a la tienda de armas.
Absolutamente todos rompieron filas y como por arte de magia desaparecieron en el bosque,seguí a Ridjarg a la salida opuesta del bosque y,llegamos a una pequeña aldea llena de campesinos y paramos junto a una vieja casa que tenia unos muebles muy rudimentarios.
-Ja,Ja,Ja a juzgar por tu cara veo que no estas acostumbrado a cosas tan toscas.
De repente salió un hombre grande y fuerte de la tienda y Ridjarg empezóa hablar con el en lo que supuse que era britano y a los pocos minutos el hombre grande me miró y abrió uno de esos muebles y dijo:-elige lo que mas te guste-
No me lo podía creer había: lanzas,arcos,yelmos,hoplones,grebas,gladius…
Sonreí y le dije que me dejara ver el hoplon las grebas y una gladius,el al ver mi armamento me dijo:-Tu Hispano ser ¿cierto es?
Asentí con la cabeza,:-Estar bien,en Hispania ya no usar Gladius,ahora usar
Falcata,ser nueva arma mucho bueno ser ¿tu querer ver?
Asentí de nuevo y saco de otro armario un trozo de metal y lo puso en la mesa y empezó a reir,me quede un poco anonadado hasta que Ridjarg me explicó lo que decía aquel hombre en britano,asi que la falcata se hacía a medida, sonreí  y le dije a aquel herrero que me hiciera una falcata,que no quería otro hoplon que quería el de mi compañero gladiador espartano pero que lo reforzara con mas bronce y que me diera unas grebas espartanas,tambien le pedí si me podía arreglar el yelmo que me partió Ridjarg en el combate en la arena y dijo que no,así pues elegí uno con pinchos en la cabeza,entramos dentro y me hizo la falcata,a la hora o así estaba todo listo, parecía  un nuevo guerrero,un guerrero digno de profecía pero faltaba una armadura para proteger el torso y eso aquel herrero no podía proporcionármelo pero yo se de alguien que si que podía hacerlo;al ir a pagar Ridjarg sonrío y dijo:-Joven amigo tu eres la profecia no lo olvides nadie te cobrara  nada en temas de guerras.
Así pues salimos de aquella tienda y fuimos a otra donde vendían caballos,nada mas entrar vi un ejemplar de caballo blanco que presentaba majestuosidad y ferocidad al mismo tiempo,sin pensarmelo dos veces me abalancé sobre ese y lo acaricié mientras Ridjarg se quedo embobado con un caballo negro con una larga crin;al terminar esto nos dirigimos de nuevo al bosque a buscar a nuestro “”ejercito”” de unas 30 personas y los 20 encapuchados que aun no sabia que hacían pero seguro que sus artes oscuras nos serían de utilidad;al llegar allí hice reunirlos a todos y les comenté el plan,que cual era el plan sencillo asaltar una tropa romana y coger todo su armamento para conseguir armas y dinero para comprar armamento mejor para todos.
Así pues al dia siguiente esperamos que una tropa romana entrara en el bosque y cuando se alejaron lo suficiente de la ciudad les asaltamos,poca fue la resistencia que opusieron pues no esperaban un ataque de tal calibre,pues 20 de nuestros hombres eran arqueros y mataron de una lanzada a 20 de sus hombres los pocos restantes romanos los matamos entre Ridjarg y yo,al terminar la batalla yo conseguí lo que mas quería mi coraza romana;colocada la coraza que mejor me quedaba recogimos armas,cascos,armaduras,escudos,flechas,arcos… y nos adentramos de nuevo en el bosque con la piedra roja;estabamos creando un ejercito y eso no se crea de un día para otro así pues tendríamos que esperar,como bien dijo Ridjarg cobraremos venganza pronto.